Estábamos con el dueño de un negocio que hace muebles para el hogar.
Llevaba ya varios años repitiendo el comportamiento donde las temporadas altas del año le subsidiaban los otros meses y estaba cansado de no sacar ganancias (en esos meses) y buscaba ver cómo revirar.
Primero hicimos un análisis completo de todo el negocio y en este caso, sí traía las ventas estancadas, pero viendo más a fondo, se debía a un tema operativo.
Como hacía muebles personalizados, requería mucha gente para hacer trabajos muy especializados y para alcanzar a sacar los pedidos a tiempo (si daba estimados de entrega muy largos, la gente se desesperaba y compraba en otro lugar).
Pero tanto personal para pocos muebles le estaba pegando muy fuerte en su margen.
En épocas fuertes esto no importaba, porque tenía una demanda que justificaba esa nómina, el tema eran los otros meses.
Hicimos dos esfuerzos muy dirigidos para mejorar su margen y sus tiempos.
El primero fue en empezar a hacer productos más standard, para simplificar el proceso, poderlo hacer más rápido y poder producir más muebles por trabajador.
Necesitabamos fundamentos para tomar una decisión informada sobre qué productos standard hacer, así que analizamos sus productos más vendidos, revisamos el por qué la gente buscaba esos productos y platicamos con clientes importantes para escuchar su retroalimentación al respecto.
Ya con estas bases, sacamos el primer lote de productos standard y los sacamos a la venta
El segundo esfuerzo fue hacer un plan comercial muy completo y agresivo. El dueño tenía a una agencia contratada para que le manejara las redes y ya con eso el palomeaba sus esfuerzos de mercadotecnia, sin embargo no abarcaban más cosas.
Armamos un plan comercial que sí abarcara las redes, pero también que se aprovechara su página de internet (que requería una actualización), que se generara contenido nuevo (sesiones de fotos, videos), que apareciéramos en los buscadores de internet (Google Ads), etc....
No podíamos hacer todo al mismo tiempo, así que hicimos una lista de las cosas que más servirían, priorizamos y armamos un cronograma.
Poco a poco nos fuimos abriendo camino.
La venta seguía muy cargada en los muebles personalizados pero conforme promocionábamos los otros -escuchábamos retroalimentación y mejorábamos los productos- poco a poco fuimos generando más venta con ellos.
Los esfuerzos de mercadotecnia sí nos ayudaron a darlos a conocer más y a acelerar su introducción pero también ayudaron a impulsar las ventas de los muebles personalizados.
Todavía no se ha vuelto la principal fuente de ingreso pero sí se convirtió en una parte muy notoria para el negocio, al punto de salir en punto de equilibrio en los meses "bajos".
Todavía falta mucho por hacer, pero al menos ya dejó de perder dinero en esos meses y ese dinero ahora lo usa para seguir reinvirtiendo en el negocio.