Estábamos atendiendo un restaurante, donde aparentemente las ventas se estaban cayendo, ya habían intentado varias cosas pero nada parecía detener la hemorragia.
Como nos comentaron que ya habían hecho muchos cambios, nos surgió la duda de qué tanto pudiera estar confundido el consumidor.
Así que lo primero que hicimos fue entender qué vendían y qué necesidad estaban atendiendo.
Sí, sí era un restaurante pero vendían de todo: hamburgesas, pasta, pescado, etc...no había algo claro con lo que dijeras: "ellos son la autoridad en este tema"
Y si los productos no daban mucha claridad, cuando le sumabas el ambiente te confundías más, porque es un lugar muy elegante, muy refinado, con un ambiente muy femenino y social, muy marcado el mercado al que iba dirigido el lugar.
La situación era muy contrastante y confusa, no era sorpresa que las ventas se estuvieran cayendo.
Como no había una identidad clara, partimos de las bases: qué era lo que creíamos que hacíamos muy bien?
Y al hacer ese análisis resultó que la fortaleza era hacer platillos muy creativos, populares internacionalmente y en un ambiente muy social.
Con estas bases ya más claras y un enfoque más dirigido, fuimos rebotando ideas de distintos giros que pudieramos aplicar al negocio.
Sí rebotamos varias ideas que al final desechamos, pero eventualmente logramos llegar a una propuesta concreta: un restaurante enfocado en el "brunch", para mujeres jóvenes (18-50 años); esto nos permitía combinar el atractivo de los platillos con el atractivo del lugar y la fortaleza de los dueños.
Borramos el menú y empezamos de cero, y cuando decimos cero, nos referimos cero, ya estaban algo definidas las categorías pero como quiera empezamos el ejercicio desde cero, qué categorías de productos, qué platillos en cada categoría, etc...
Hicimos una serie de otras actividades para poderlo volver a lanzar pero en resumen, reconfiguramos el negocio para que fuera alineado a esta propuesta de una manera clara y concreta.
No fue nada fácil, como quiera tuvimos muchos retos: los cocineros batallaban al principio para hacer los platillos, los meseros no siempre se acordaban de qué incluía el platillo, a veces se acababan los ingredientes, etc...claro que seguían habiendo retos, pero por fin pudimos ofrecer una propuesta clara al mercado y el mercado lo notó.
No nada más detuvimos la caída libre, sino que empezamos a revirar y el negocio empezó a crecer sus ventas nuevamente: clientela de antes empezó a regresar, los clientes empezaban a venir más seguido, pedían más cosas, etc....todo esto claro que fue acompañado de una campaña publicitaria pero la parte medular fue la propuesta clara hacia el mercado. Es bien importante que alinees lo que ofreces con lo que busca el mercado.